Requerida y desdeñada
En igual medida.
Impulsada por otros
Y por una corriente interior
Que le da vida.
De cuerpo firme y compacto
De líneas elegantes y atractivas
De carácter ardiente y deslizante,
Si bien lentamente o con prisa,
Con su presencia todo lo alisa.
Y es su misión muy importante
Mantener a todo el mundo
Arreglado y elegante.
De su trabajo, interminable a veces
Nunca da quejas
Y la encontrarás siempre
Allí donde la dejas.
Mas, si de su servicio abusas
Ten cuidado…, pues
A veces se toma la revancha,
Y no hay cosa peor que
Quemarse con el pico de la plancha.